Nov 07 2017

La presó no arregla el conflicte polític

Els i les socialistes del Vendrell no compartim, i lamentem, la mesura de presó provisional i sense fiança a membres cessats del govern de la Generalitat, adoptada el passat dijous dia 2 de novembre per la magistrada Lamela a l’Audiència Nacional.

1- Volem remarcar que respectem la independència judicial, però creiem que l’auto de la jutgessa és una decisió jurídica amb unes conseqüències polítiques nefastes. Que agreuja el conflicte i magnifica l’esquerda social present als carrers de Catalunya.

2- Els i les socialistes seguim i seguirem defensant, ara més que mai, el diàleg i el consens com a eines fonamentals per a la sortida d’una crisi política. Entenem que cap solució arribarà judicialitzant el problema, com tampoc amb accions unilaterals contràries a la legalitat.

3- L’empresonament dels ex-consellers, que se sumen al dels presidents de l’ANC i d’Òminium Cultural, Jordi Sànchez i Jordi Cuixart, mereix preocupació i rebuig per part de la família socialista. La seva llibertat ha de ser el primer pas i la garantia per iniciar i consolidar un diàleg que condueixi al just reconeixement de la nació catalana dins d’un Estat Federal.

4- Aquests darrers anys el nacionalisme s’ha imposat al catalanisme polític, el qual el PSC l’ha representat, des de la seva fundació, en la vessant més progressista. No ens rendirem en la defensa de la justícia i la legalitat, l’acord i el canvi. Creiem amb una Catalunya millor dins una Espanya diferent. És possible.

El Vendrell, 6 de novembre de 2017.

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Oct 18 2017

Libertad para Jordi Sánchez y Jordi Cuixart

Libertad para Jordi Sánchez y Jordi Cuixart

“Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”

Evelyn Beatrice Hall (biógrafa de Voltaire)

Los peores pronósticos del anunciado “choque de trenes” institucional siguen sembrando el caos y el desasosiego entre la población, y continúan en una previsible escalada de confrontación institucional e incluso social que la mayoría de la población rechaza.

Tanto Rajoy como Puigdemont hacen continuos llamamientos al diálogo, pero sin embargo, los hechos son muy diferentes: ninguneo mútuo, últimátums e interlocutorias estériles acompañadas de recortes de derechos y libertades, que en absoluto acompañan hacia un diálogo que permita encontrar una solución politica, sino, al contrario, una mayor confrontación.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

El PP, que ha pasado los últimos años aplicando los recortes sociales que le exigían desde Europa, ha intentado tapar su corrupción interna haciendo valer en el resto de España su posicionamiento como garante de la unidad del Estado español, en un conflicto que ellos mismos ayudaron a crear, impugnando el Estatut de Catalunya aprobado por el pueblo catalán en Referéndum. Desde aquel momento, su posición ante las reivindicaciones de la Generalitat ha sido la ausencia de diálogo o el No a cualquier propuesta de mejora de financiación.

El gobierno de Artur Mas, que fue el alumno avanzado en proceder a los recortes sociales en Catalunya, tuvo que dar un giro en su posición política a partir del día en el que el Parlament de Catalunya fue rodeado por una gran concentración de personas que clamaban contra los recortes sociales. Fue ese el momento, en que Artur Mas comenzó a hablar del “derecho a decidir” (con el que muchos socialistas nos identificamos).

Desde entonces, la posición política de unos y otros se ha ido alejando y radicalizando. El Gobierno del PP hizo del silencio y la ausencia de diálogo político su sello de identidad afianzando sus votos en la defensa de un “españolismo” centralista, recentralizador y casposo, y alejándose de una concepción moderna de estado plurinacional,  respetuoso con las decisiones del Parlamento catalán.

Los nacionalistas e independentistas catalanes vieron en esta posición un nuevo agravio a Catalunya y fueron avanzando en su defensa del derecho a decidir. La posición de los socialistas al respecto fue ciertamente confusa, porque ese es el reflejo de una sociedad catalana que veía en los continuos ataques del PP una nueva razón para defender el autogobierno de Catalunya, aunque si bien es cierto, la inmensa mayoría de socialistas no queríamos ni queremos la ruptura con el estado, sino una nueva relación federal entre los pueblos. Esta postura no ha sido nunca bien entendida por el pueblo catalán y quizás tampoco hemos sido capaces de explicarla bien.

Tras unas elecciones autonómicas pseudo plebiscitarias, el Parlament catalán quedó representado por una mayoría de diputados partidarios de un proceso constituyente en Catalunya que representaban a menos de la mitad de los votantes. Aunque no entraré en guerras de cifras, lo cierto es que las últimas semanas de actividad parlamentaria fueron cualquier cosa menos ejemplares para la democracia. La ausencia de diálogo con la oposición, el rodillo parlamentario por parte de los independentistas, y las prisas por la convocatoria de un referéndum no autorizado, llevó a los partidarios de la independencia a incumplir normas y procedimientos recogidos en nuestro Estatut de Autonomía y en nuestra propia normativa. El resultado, ya sabemos cuál fue: la convocatoria de un referéndum que ni tan siquiera contaba con el apoyo de ⅔ de la asamblea catalana (mayoría cualificada) y que ha sido declarado ilegal por el TC.

El PSC mostró su profundo rechazo a esa forma de proceder, precisamente porque respetamos el democrático derecho a decidir, con garantías democráticas, y por ello el PSC adoptó una postura de no colaboracionismo con el referéndum convocado y partidaria del diálogo y el acuerdo para conseguir hacer efectivo el derecho a decidir de forma legal.  Suele suceder que cuando todos gritan, la voz de la sensatez no se oye, o no se quiere oír.

No podemos obviar que la realidad social hoy es de división, quizás en un 50%, entre los partidarios de la independencia, y los partidarios de otras opciones no uniformes que solo tienen en común que no son partidarias de la independencia.

La participación ciudadana en el referéndum fue cívica y ejemplar, como ya declaramos oportunamente el día del referéndum, en el que tuve la ocasión de saludar a muchos compañeros y compañeras socialistas que participaron en el mismo, aún sabiendo que el resultado no podía ser considerado como vinculante por la anormalidad democrática en el que se produjo, y por el importante sesgo participativo, consecuencia de la anormalidad del trámite parlamentario en su convocatoria. El clima festivo con el que más de 2 millones de personas se expresaron contrasta con una beligerancia, incompresible y reaccionaria, amparada y fomentada por el gobierno central, que en ningún modo puede ser aceptable cuando se traduce en represión, violencia y recorte de libertades.

Las continuas llamadas al diálogo por parte de observadores, organismos e instituciones internacionales, se han sumado al continuo llamamiento al diálogo que los socialistas catalanes llevamos años pidiendo a las dos partes, para evitar el choque de trenes institucional, sin éxito.

Desde el 1-0, lejos de producirse acercamientos y diálogos sin condiciones, lejos de utilizar la política para resolver los conflictos políticos, las dos partes se han radicalizado, unos amparándose en la pretendida legitimidad de 2 millones de votos que se depositaron en urnas que se escondían en casa de los convocantes para salvarlas de posibles retiradas por parte de la policía nacional. La violencia contra los participantes sirvió en bandeja la búsqueda de legitimidad y amparo internacional por parte de los partidos independentistas. Como sucede en muchas ocasiones, las partes enfrentadas se retroalimentan y justifican su radicalización en la radicalización del oponente.

La actuación del gobierno del PP con C’S actuando de instigadores, bajo la supuesta defensa del estado de derecho, sigue negando la política, y utiliza la violencia institucional (policial y judicial) contra una parte del pueblo catalán y contra las instituciones catalanas que son de todos.

El último episodio hasta hoy ha sido la detención sin fianza de Jordi Sánchez y de Jordi Cuixart, por un delito de sedición, y por el que se enfrentan a 15 años de cárcel. Los socialistas no estamos de acuerdo con esa decisión judicial y exigimos la inmediata puesta en libertad de estas personas, representantes de una parte de la sociedad civil con la que discrepamos profundamente al tiempo que defendemos su derecho a defender sus posturas de forma pacífica como lo han hecho hasta la fecha. Así se ha expresado el alcalde de El Vendrell, Martí Carnicer, igual que lo han hecho Miquel Iceta, Nuria Parlón y centenares de responsables políticos e institucionales del partido socialista, con los que coincido en la contundente condena de la decisión judicial y en la exigencia de la puesta en libertad de los detenidos. También en la misma línea se han pronunciado otros partidos e instituciones a lo largo y ancho del Estado español, así como los sindicatos.

Reiteramos que el choque de trenes institucional no puede seguir esta deriva. Tienen que sentarse a negociar y resolver un problema político con política. ¿No han sido suficientes los 800 heridos en la jornada del referéndum? ¿No es suficiente la internacionalización de un conflicto que nos perjudica a todos? ¿No es suficiente que el capital desconfíe de su presencia en Catalunya? ¿Acaso nos quieren llevar a un enfrentamiento civil?. Los socialistas decimos NO.

Es necesario sentarse a negociar sin condiciones ni condicionantes. El pueblo de Catalunya tiene derecho a decidir su futuro, y tiene derecho a expresarse libremente en un proceso refrerendario que culmine los acuerdos a los que se llegue tras la negociación política sin exclusiones. La DUI debe seguir aparcada hasta que el pueblo de Catalunya lo decida en unas votaciones legalmente convocadas y amparadas por mayorías cualificadas suficientes, con pleno respeto al Estatut de Autonomía. Los socialistas defendemos y defenderemos la mejora del autogobierno, de la financiación, de las inversiones y una nueva relación entre los pueblos de España, para lo cual es urgente la negociación.

La monarquía y el gobierno del PP no pueden seguir amparándose en la defensa del Estado de derecho para aplicar un estado de excepción encubierto o para aplicar la suspensión del autogobierno catalán, cuando por otro lado se niega cualquier posibilidad de diálogo y se profundiza en los recortes de derechos y libertades, lo que conlleva un feedback negativo que sirve de excusa para que los partidarios de la independencia vean más legitimada su posición .

Los socialistas no somos equidistantes en este conflicto aunque se nos quiera atribuir ese calificativo. Defendemos la vía del diálogo y la negociación que nos permita recobrar la normalidad política y la paz social. Por ello, considero que es urgente una serie de medidas:

  • Revertir la judicialización del conflicto y proceder a la inmediata libertad para los detenidos.

  • Diálogo sin condiciones ni condicionantes y negociación política en lugar de confrontación.

  • Derecho a decidir SÍ, en un referéndum legal y normalizado.

  • Respeto de las instituciones catalanas y sus representantes.

  • Respeto del Estado de derecho.

  • No a la DUI, no al art 155, no a los ultimátums. Si a la democracia y la negociación.

  • Elecciones en Catalunya y elecciones generales para elegir nuevos interlocutores que nos lleven a la normalidad

Es por ello, que una vez más, es necesario apelar a la sensatez de los representantes políticos del Govern de la Generalitat y del Estado, porque de no ser así, la radicalización de las posturas conllevará una situación que nadie desea. No se trata de un “discurso del miedo” que lleve por objeto la renuncia de nadie. Los procesos de negociación pueden y deben abordarse mediante estrategias win-win (ganamos todos), aunque me da la sensación que las estrategias emprendidas hasta la fecha están en la línea del perdemos todos.

Los socialistas de El Vendrell continuaremos alzando la voz en este sentido, gritando más si cabe, sin equidistancias porque estamos del lado de la paz, de la democracia, de las libertades y de la gente.

Baltasar Santos

Primer secretari PSC El Vendrell

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Oct 08 2017

Ni Dui, Ni 155, ni garrotades: acords i canvi

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